Medicina Energética y Otras Yerbas

Revista sobre salud, cuerpo, energía, sociedad y hasta orgonomía…

Alimentándose de palabras con sentido

Deja un comentario

Otras Yerbas

Hoy no hay recetas ni sanos consejos, pero sí tres citas monumentales. Las primeras dos se refieren a la evolución de la vida y algunos conocimientos que se transforman en una especie de “baño de verdad” y conjura contra la ignorancia malintencionada. Hay que hacerse cargo: la vida en este planeta tiene venerables 3900 millones de años y la inauguraron y la crearon y recrearon… ¡las bacterias! Nosotros somos recién llegados a la fiesta de la vida, apenas 3 o 4 millones de años. Pero inventamos una “creación” inexistente para creernos los reyes. Y, sin embargo, seguimos dependiendo de las bacterias para funciones esenciales como producir energía celular.La tercera cita empieza a des-brutizarnos un poco acerca de las características verdaderas de muchas de las culturas paleolíticas y neolíticas: resulta que eran verdaderas celebraciones de la vida. Y por lo tanto, estaban a años de luz de evolución delante de nosotros y la espantosa “organización” social y cultural que nos ha tocado “en suerte”: el patriarcado, vigente en los últimos 7 a 10 mil años y gran protagonista de la infelicidad y la devastación de la vida.

Carlos Inza

La sinergia evolutiva

Hace aproximadamente 3900 millones de años apareció la vida en la Tierra en forma de bacterias. La célula eucariótica (con núcleo) surgió de la simbiosis de una célula sin núcleo y de una bacteria. Esta simbiosis resultó ser eficacísima. Las células eucarióticas abrieronnuevos caminos de formas de vida y constituyeron entes orgánicos pluricelulares, que son la simbiosis de muchísimos tipos de células eucarióticas diferentes, con diferentes cualidades y capacidades, que a su vez se unen formando diferentes tipos de tejidos para realizar distintas funciones. Así vamos viendo este principio de la vida que es la sinergia producida por la asociación cooperativa (el todo es mucho más que la suma de sus partes). Los animales aparecieron hace 600 millones de años, es decir, 3300 millones de años después de la primera forma de vida. Después aparecieron las plantas (hace 500 millones de años), cuando una bacteria con capacidad fotosintética (de transformarla energía solar en materia viva) penetró en una célula, no para ser digerida por ésta, sino para asociarse con ella y vivir en simbiosis, convirtiéndose en un plastidio (cloroplastos, etc.). De nuevo la simbiosis sinérgica abrió el camino de la conservación de la atmósfera adecuada. Luego aparecieron los hongos, la carne de la tierra. Luego aparecieron los mamíferos (hace 100 millones de años), y hace 3 o 4 millones la especie humana.

Las bacterias son la vida

Una respuesta legítima a la cuestión “¿Qué es la vida?”, es: “bacterias”. Cualquier organismo, o es en sí mismo una bacteria, o desciende por una u otra vía de una bacteria o, más probablemente, es un consorcio de varias clases de bacterias. Ellas fueron los primeros pobladores del planeta y nunca han renunciado a su dominio. Quizá sean las formas de vida más pequeñas, pero han dado pasos de gigante en la evolución. Las bacterias han inventado incluso la pluricelularidad. Contra la creencia popular, en la naturaleza las bacterias son en su mayoría seres vivos pluricelulares. Algunos linajes bacterianos evolucionaron y dieron lugar a muchas clases diferentes de organismos, incluidos nosotros. Dentro de nuestras células, existen estructuras –las mitocondrias- que en otro tiempo fueron bacterias y que usan el oxígeno para generar energía. Las cianobacterias fotosintéticas y sus descendientes (las plantas), por su parte, extraen dióxido de carbono de la atmósfera, utilizan el carbono para sus cuerpos y eliminan oxígeno como desecho, del cual sólo una pequeña parte es usado por las mitocondrias que cohabitan con lo que en otro tiempo fueron bacterias fotosintéticas en todas las células vegetales.

Ambos párrafos son de MARGULIS, L. Y SAGAN, D., “¿Qué es la vida?”, Tusquets, Barcelona, 1996.

Para pensar en otro mundo, para desear otra forma de vivir

No sólo tenemos las pruebas materiales arqueológicas y algo de imaginación para pensar en otro mundo. Tenemos a la criatura gaiática en estado de inocencia dentro de nosotr@s, la que existía antes del proceso de edipización que ha manipulado nuestros anhelos de bienestar y de amor. Somos, a pesar de todo, seres deseantes, que deseamos profundamente amar y ser amados, y que además nos gustaría ser sólo eso. Quitarnos las corazas y las armaduras, dejar las armas de combate, dejarnos llevar por el deseo, ofrecernos y recibir sin medida ni cálculo; abolir el dinero; abolir la propiedad, vivir en reciprocidad y armonía. Desde ese estado emocional, desde esa criatura que en el fondo somos, miremos la sociedad neolítica para averiguar la verdad y recuperar el aliento.

CASILDA RODRIGAÑEZ BUSTOS, “El asalto al Hades”, La rebelión de Edipo, 1ª parte, Casilda Rodrigañez Bustos, 4ª edición, 2010.

Anuncios

Autor: medicinaenergeticayotrasyerbas

Revista sobre Salud, medicina energética, psicoterapias, critica social, prevención y profilaxis desde una perspectiva de la orgonomia desarrolla por Wilhelm Reich.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s