Medicina Energética y Otras Yerbas

Revista sobre salud, cuerpo, energía, sociedad y hasta orgonomía…

Los acumuladores de energía orgón II

Deja un comentario

Qué son, cómo funcionan y cómo pueden utilizarse los maravillosos artefactos que diseñó Wilhelm Reich. 

Y también como fueron adaptados para utilizarse en puntos de acupuntura.

 

Factores relacionados con la carga de energía

La carga que un acumulador está en condiciones de concentrar, es sumamente variable y depende de multitud de factores. Es bueno conocer algunos de ellos para tenerlos en cuenta en el momento de su utilización. Y es posible que a esta altura los lectores hayan advertido por qué razón los envases Tetra-Brik son tan eficaces como conservadores de variadas bebidas y alimentos: simplemente porque ¡son acumuladores de orgón de una capa completa!

En general la eficacia en la acumulación y concentración de energía orgónica atmosférica depende de:

  • El tipo de material no metálico utilizado; hay buenos (plásticos) y malos (madera) absorbentes.
  • El tipo de metal usado: hierro y acero son los mejores, aunque pueden utilizarse otros en la investigación.
  • El grado de humedad media en la atmósfera, ya que el agua atrae fuertemente a la energía orgón. Cuanto más seco sea el clima, mayor será la acumulación: de 40 a 50% de humedad se considera buen índice para lograr excelente concentración. De nuevo los lectores estarán reflexionando y seguramente entendiendo por qué uno se siente tan mal (sin energía y como aplastado) en los días de mucha humedad: ¡las partículas de agua en suspensión se quedan con el orgón!
  • La latitud. Cuanto más cerca del ecuador terrestre, mayor es la concentración energética. Un acumulador de dos capas funciona mejor en Israel que en Inglaterra.
  • La altitud. Cuanto más alto se esté sobre el nivel del mar, más libre estará la energía atmosférica de mezclas gaseosas y mejor será su funcionamiento.
  • Del número de capas usadas en la construcción del acumulador. Una “capa” es en realidad dos: una de materia orgánica en el exterior, la otra de materia metálica en el interior. La materia orgánica absorbe y retiene, mientras que la metálica atrae y rechaza rápidamente a la energía orgónica. De manera que estratificando el acumulador siempre con materia orgánica hacia el exterior y metálica hacia el interior es dada una dirección a la energía con un potencial orgonómico dirigido desde el exterior hacia el interior.
  • De la proximidad de las paredes interiores al organismo dentro del acumulador. Cuanto más cerca se encuentre la superficie del organismo vivo de la pared de metal, más potente será el efecto de la irradiación orgónica.
  • Del número de acumuladores presentes en las cercanías del que se está usando. Cuantos más acumuladores cercanos, mayor será la carga.

Adaptando a la acupuntura

Quien quiera profundizar en el tema, podrá compartir la extraordinaria aventura humana y científica de Reich leyendo La Biopatía del Cáncer: allí se describen en detalle las circunstancias que rodearon a este gigantesco descubrimiento y las primeras experiencias de tratamientos realizados con el acumulador de orgón.

En todas ellas se introducía al paciente o voluntario adentro del acumulador durante tiempos variables determinados según su problemática y estructura personal. Pero ésta no es la única metodología posible, con el tiempo fueron apareciendo otras opciones para aplicar los mismos principios con diferente método. Está, por ejemplo, el caso especial de la acupuntura, sistema médico que se encuentra en condiciones excepcionales para articularse con la orgonomía. Y era muy importante lograr esta adaptación por varios motivos que favorecen a ambas disciplinas.

En las medicinas energéticas no existía un método rápido y eficiente para aumentar la carga total de energía de una persona: los esquemas nutricionales y el trabajo con agujas y moxas (calor) son excelentes pero lentos para lograr ese objetivo. Ésta es la ventaja de los acumuladores de orgón.

Radiar por entero a una persona introduciéndola en el acumulador puede eventualmente acentuar los bloqueos energéticos ya desarrollados, creando problemas de difícil manejo. Se hace indispensable un trabajo de re-equilibrio permanente de la energía para no correr riesgos y permitir que el acumulador desarrolle su máxima potencia. He aquí la ventaja de utilizar los métodos de la acupuntura cuya mayor virtud es, justamente, mejorar la distribución de la energía, tornarla más equilibrada.

La solución de estos problemas fue relativamente fácil: se fabricaron acumuladores de energía más pequeños para radiar los puntos de acupuntura. Lo que aparentemente se perdía por la reducción de la carga se ganaba por la capacidad de los puntos de acupuntura para manejar toda la energía del campo a partir de sus conexiones con otros puntos y con el interior del organismo. Experiencias posteriores realizadas a lo largo de varios años (desde 1987 en adelante) cargando diariamente el punto 6 del meridiano de Vaso Concepción ubicado debajo del ombligo, demostraron que el efecto de aumento de la carga energética era indudable, pero siempre era precedido por la mejoría en la distribución de la energía (equilibrio).

acupun6

Esto se demostró por la evolución clínica de las personas que hicieron la experiencia, pero también por el sistema de medición electrónica de los puntos de acupuntura. No está demás recordar que si hay en este planeta una medicina eficiente para restaurar el equilibrio de la energía, ésa medicina es la acupuntura: más de treinta siglos de experiencia exitosa en el tema demuestran su capacidad para lograrlo. Relacionar y articular ambas poderosas disciplinas podía ser un verdadero impacto, y es eso lo que ocurrió.

Podríamos decir que se trata de un “negocio redondo” porque cada una aporta lo mejor, logrando una potenciación de sus efectos individuales. Aquí la orgonomía aporta la potencia que se obtiene trabajando con energía directa, mientras que la acupuntura colabora con la sutileza y precisión del manejo energético.   Después de varios años de trabajo articulando ambos sistemas el resultado es claro: máxima potencia con un mínimo de riesgos.

Acerca de este fructífero encuentro hay más información en: http://www.acupuntura-orgon.com.ar/acu-orgon.htm

 

La construcción de un acumulador experimental

El acumulador que ahora se describe es especialmente apto para investigar su efecto en plantas, animales y algunos objetos. Antes de utilizarlo en seres humanos es bueno hacer una experiencia con otros seres, ya sean animados o inanimados.

Para quienes crean que esta medicina funciona por “sugestión”, la línea de investigación propuesta es una buena prueba, ya que es muy difícil convencer “de palabra” a una paloma, un canario, una pila descargada o una hortensia que Wilhelm Reich tenía razón y mucho más difícil es hacerles leer sus trabajos. Si deciden mejorar es porque el método funciona, simplemente por eso.

En otra oportunidad centraremos el análisis en lo que ocurre en los seres humanos cuando se trabaja con energía, pero por ahora concentremos los esfuerzos realizando experimentos que nos ayuden a salir de dudas acerca de la existencia de ésta energía y de las posibilidades que existen de aprovecharla para contribuir a la causa de la Vida.

No es muy difícil construir nuestro primer acumulador, ya que es suficiente conseguir los materiales (poco sofisticados y baratos, afortunadamente) y luego seguir las instrucciones de armado.

Materiales necesarios

  • Un tarro de acero inoxidable de los que se usan en la despensa para guardar yerba o azúcar. Importa que tanto las paredes circulares como la base del recipiente sean sólo de acero, sin agregados plásticos ni de otros materiales. La tapa no interesa tanto. El tamaño tampoco, aunque las dimensiones estándar pueden estar en los 15 centímetros de alto por 10 de diámetro. Éstas son medidas aproximadas que pueden tener alguna variación; no es lo más importante.
  • Polietileno como el que se usa para forrar libros; es más grueso que el de las bolsas de supermercado y más delgado que el utilizado como mantel.
  • Papel de aluminio en rollo para tareas de cocina.
  • Cinta adhesiva.
  • Cinta  aisladora plástica de buena calidad, utilizada en trabajos de electricidad.

Instrucciones para el armado

  • Cortar una lámina de polietileno como para forrar el recipiente de acero inoxidable por la base y los lados dejando sin cubrir la boca y el interior del tarro. Asegurar el plástico con cinta adhesiva para que quede firme y lo más adherido posible al acero.
  • Proceder exactamente igual con la primera capa de papel de aluminio, que rodeará a la de polietileno. Como este papel es maleable no hace falta asegurarlo con la cinta, pero sí apretarlo con las manos para que también quede lo más adherido posible al polietileno.
  • Ya hemos colocado una capa completa del acumulador, integrada por material orgánico que absorbe y retiene la energía (polietileno) y material metálico que la atrae y rechaza (papel de aluminio). Estas subcapas siempre van alternadas y del lado externo del acumulador, ya que el interior (acero inoxidable) nunca debe cubrirse. Las láminas deben quedar a nivel de la boca del tarro y cubrir totalmente la base y las paredes laterales. Ahora seguimos cubriendo el acumulador con plástico y papel de aluminio alternadamente. En total debemos utilizar 19 láminas de polietileno y 19 de papel de aluminio.
  • Luego de la última capa de papel de aluminio utilizamos la cinta aisladora cubriendo las paredes laterales y la base más de una vez (tres veces), tratando que el conjunto quede bien cohesionado, lo cual se logra pegando la cinta aisladora con bastante presión.
  • Hemos terminado: el acumulador está construido y listo para ser usado.

 Utilización del acumulador de energía

Todo está muy bien, pero el acumulador no funciona si no está bien cargado de energía. Y tampoco aquí hay muchas vueltas: basta con ponerlo al sol para que se cargue. Como principio general de cuidado del “aparato” es bueno saber que siempre debe estar afuera en períodos de uso, a veces de costado, otras veces boca abajo. Si se moja hay que esperar que se seque bien para volver a utilizarlo.

Las posibilidades de uso son infinitas y simplemente aquí van algunas ideas, pero el terreno es fértil para gente con imaginación y ganas de investigar. Pueden usarlo con semillas poniéndolas en una superficie lisa y tapándolas con el acumulador durante una semana, con algunos períodos de “aireación”. Pueden comparar con un grupo testigo de semillas que no hayan sido radiadas y luego sembrar al mismo tiempo ambos grupos por separado para poder comparar.

También se pueden “tratar” plantas debilitadas dejando el acumulador hasta que noten alguna diferencia; en este caso conviene poner el acumulador con su boca apuntando a la tierra, en el lugar donde se juntan el tronco y las raíces. O ponerlo colgado sobre una rama.

Pueden tratar animales pequeños. Por ejemplo: “apuntarlo” sobre una cucaracha en mal estado y observar los acontecimientos. O sobre un pájaro enjaulado (si está en buenas condiciones energéticas es posible que se ponga un poco loco). O si se encuentra enfermo ponerlo sobre la jaula, en un costado, para observar si busca ponerse cerca del acumulador.

Es la historia de Julia, la Paloma y el Acumulador, que resulta aleccionadora acerca de la conducta de un animal enfermo cuando tiene la oportunidad de curarse con energía orgón. También pueden utilizarlo con objetos, de lo cual doy dos ejemplos. Uno es el caso de las pilas descargadas, el otro el de hojas de afeitar que han perdido su filo: ¡vean qué ocurre en ambos casos!

Por último una aplicación para uso en humanos, aunque por ahora un poco indirecta. Pueden cargar un vaso con agua mineral durante una hora (o más, pueden dejarlo todo el tiempo que quieran) y luego tomar el líquido. Como esto no es magia, aunque sea maravilloso, es necesario repetir la experiencia durante tres semanas, parar una o dos y volver a repetir.

Según mi experiencia en trabajos con energía, las diferencias se advierten en los momentos de cambio: de tomar a dejar de hacerlo y luego, al repetir el procedimiento. Si van a realizar el experimento del agua al mismo tiempo que trabajos con plantas, animales y objetos es mejor que construyan dos o tres acumuladores: uno para cada línea de investigación.

Ciertas recomendaciones

Aseguro que esto no es magia, pero funciona.  En todo caso es la magia de la vida, acerca de la cual nuestra civilización ha abandonado la sensación de maravilla y deslumbramiento.

Debe tenerse en cuenta que el acumulador concentra energía medioambiental, de manera que si ésta es deficiente los resultados no serán tan buenos. El lector atento habrá advertido, al leer los requisitos de eficacia en el proceso de acumulación y concentración de la energía, que la ciudad de Buenos Aires debe ser uno de los peores sitios del planeta a los fines de esta investigación.

Pero la energía orgón es muy generosa hasta con nosotros, los habitantes de este paraje superpoblado y crónicamente húmedo. Es increíble, pero ¡hasta en Buenos Aires hay energía orgón!

Esto implica condiciones sumamente variables en cuanto al potencial orgonómico acumulado, lo cual puede trasladarse al tiempo necesario en cada experimento para lograr el efecto de carga energética.  Pero esto ya depende de cada investigador, que deberá encontrar el tiempo adecuado a cada experiencia que emprenda, aprendiendo a medida que investigue que todos los seres vivos y también los objetos “inanimados” requieren una cierta cantidad de carga: es tan malo un déficit como una sobrecarga de energía.

Por último -aunque no sea lo menos importante- es indispensable tener la cabeza y el corazón abiertos y ser absolutamente riguroso para evaluar los resultados de ésta investigación. Les deseo que vivan esta experiencia con la pasión y la zozobra de quien está explorando un territorio desconocido, un lugar donde el paisaje a veces asombra, otras veces desconcierta y casi siempre deja una extraordinaria sensación de maravilla.

Principios generales de la energía orgónica y su funcionamiento

Uno de los discípulos más importantes de Wilhelm Reich fue Ola Raknes. También uno de sus mejores interpretes, tanto que su libro “Wilhelm Reich y la Orgonomía” es la mejor y más clara introducción al pensamiento reichiano. De este libro se reproduce un pasaje trascendente acerca de la energía orgón descubierta por Reich:

“De tales observaciones y otros experimentos, Reich formuló gradualmente un número de leyes y de principios generales de la energía orgónica y su funcionamiento. Enumeraré aquí lo que me parece más importante de estos principios:

1) La energía es universal y está en todas partes, ocupa todo el espacio, pero en concentraciones diferentes. Está en constante movimiento, salvo cuando se bloquea su movimiento, y toma entonces una particular forma que Reich llamó DOR (que significa “deadly orgone”, o sea: “orgón letal”).

2) La energía orgónica no tiene masa, es primordial, precursora tanto de la materia como de otras formas de energía.

3) Es entrópicamente negativa, esto es: las concentraciones orgónicas más fuertes atraen más energía de las concentraciones circundantes más débiles. Esta entropía negativa se contrapone a la entropía mecánica, y es esencial para la creación y mantenimiento de la vida.

4) Las concentraciones naturales de orgón tienden a formar sistemas que se desarrollan, alcanzan su máximo y después declinan hasta disolverse. Tales sistemas pueden ser galaxias, estrellas, planetas y en la atmósfera terrestre, huracanes y otros sistemas ciclónicos, incluso simples nubes. También los organismos vivos son sistemas de energía orgónica.

5) La concentración y la fusión de corrientes orgónicas individuales puede crear materia donde antes no existía.

6) La materia existente puede, mediante la acción de la energía orgónica, organizarse en forma viviente, donde antes no existía la vida.

7) La tierra está rodeada de una envoltura orgónica que se mueve en dirección de la rotación terrestre, de oeste a este, pero más deprisa. Al este de los huracanes la dirección del movimiento orgónico se invierte.

 8) Las concentraciones de orgón en la atmósfera atraen la humedad y pueden formar nubes, lluvia o nieve. Estas concentraciones pueden ser controladas con un aparato que Reich inventó y al que llamó “cloud-buster” (rompe-nubes).

 9) El libre flujo del orgón en el interior del organismo vivo -libre metabolismo energético- es una condición indispensable para el sano funcionamiento del organismo. Si este flujo se bloquea, el orgón se transformará en DOR, enemigo de la vida.

10) El DOR está presente también en la atmósfera, en la mayor parte de los lugares intermitentemente, y en ciertas zonas constantemente. Inhibe los normales procesos atmosféricos como, por ejemplo, la formación de las nubes. Las regiones infestadas por DOR aparecen apagadas, inmóviles y son opresoras, y el “smog” existe principalmente en estas regiones. El DOR atmosférico es de gran importancia para quien quiera hacer llover o quiera realizar otra actividad de control atmosférico. La infestación de DOR puede aliviarse por medio de los “cloud-busters” ideados por Reich.

11) El metabolismo orgónico del organismo depende también del campo orgónico externo. Si está infestado de DOR pesada y constantemente, los animales y plantas estarán perturbados en su metabolismo energético, lo que puede conducir a graves disturbios, y finalmente también a la muerte.

El estudio de esta energía, de sus manifestaciones y de su funcionamiento en los diferentes campos constituye la nueva ciencia de la orgonomía.”

Terminando por ahora, antes que me dejen 

Deliberadamente, no hay en este artículo ni una sola mención a las aplicaciones prácticas en el terreno de  las patologías humanas. En parte por cuestiones de extensión ligadas al objetivo principal del texto, pero también por una consideración esencial en medicina energética: todos sus tratamientos están destinados a aumentar  la capacidad de sanar que tiene todo sistema vivo, cualquiera sea el problema de salud que lo aqueje.

Tampoco se trata de ofrecer “panaceas”, asegurando que el acumulador de energía puede curar todas las enfermedades y, de paso, hacer feliz a quienes lo usen. La investigación que inició Wilhelm Reich y quienes las hemos continuado en su línea de trabajo, a lo largo y ancho del planeta, se ha desarrollado con muchísima seriedad: nos somos aprendices de brujos.  No estamos vendiendo nada, tampoco humo. No estamos divagando estúpidamente  acerca de métodos milagrosos para crear alguna secta, nada de eso.

Pero sí investigamos sin ruido de cámaras ni micrófonos, investigamos mucho antes de sacar conclusiones.

Por ejemplo: uno podría preguntarse si  hay métodos “objetivos” (¡la objetividad en ciencia es todo un problema!) que demuestren “alguna cosa”, “algo” que permita sostener éstas cosas sin ruborizarte o mirar para otro lado a medida que las palabras avanzan. Y claro que hay, y aquí van dos: El Experimento de Alcoy muestra qué ocurre con los parámetros generales de energía obtenidos con los sistemas de medición electrónica de los puntos de acupuntura antes y después de una experiencia de carga con un acumulador de energía orgón, tal cual puede verse en: http://www.acupuntura-orgon.com.ar/el_experimento_de_alcoy.htm

Y también pueden curiosear un poco acerca del efecto que pueden tener los acumuladores junto a la acupuntura en el tratamiento de árboles y plantas en mal estado:  http://www.acupuntura-orgon.com.ar/plantas.htm

Es claro que hay fuentes ya clásicas de referencia que no se pueden obviar. Y la más importante de ellas es el artículo de Wilhelm Reich: “El acumulador de energía orgónica”, que puede leerse (siempre que se esté en condiciones de soportar la traducción) en:  http://www.esternet.org/orac.htm

Pero, más allá de artículos, investigaciones y demostraciones objetivas de la existencia de la energía orgón, que pueden no mover un pelo a nadie, lo importante, lo decisivo, es hacer una experiencia personal junto a una pequeña investigación en el entorno más cercano: animales, plantas, agua y objetos.

Porque ahí sí que se acaban las puras palabras, por lindas que sean, y aparece la simple y potente realidad de ésta energía.

Y si no, pregúntenle al canario, que todavía está revoloteando a lo loco para escaparse de la jaula.

Carlos Inza

Anuncios

Autor: medicinaenergeticayotrasyerbas

Revista sobre Salud, medicina energética, psicoterapias, critica social, prevención y profilaxis desde una perspectiva de la orgonomia desarrolla por Wilhelm Reich.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s