Medicina Energética y Otras Yerbas

Revista sobre salud, cuerpo, energía, sociedad y hasta orgonomía…

La clonación de idiotas 1

6 comentarios

El nombre de esta sección, algo despiadado, tiene que ver con una convicción.

Y ésta es que el proceso de gestación y desarrollo de la civilización que habitamos ha requerido la masificación de la idiotez. Y que su nivel de profundidad y replicación hubieran sido imposibles de no haber encontrado una forma fácil de producirla en serie, en un verdadero proceso de clonación. Idiotas casi iguales entre sí, como salidos de una cadena de montaje.

Desde el comienzo algunas aclaraciones.

Una es que aquí se describirán los resultados de semejante proceso ligados a la historia y presente de la civilización hegemónica. O sea: a la de los llamados “países centrales”, los que fundaron la civilización occidental asentada en Europa y Estados Unidos. Lo cual no exime a variados responsables en otros lugares del planeta, especialmente a los que asumieron a ésa civilización como propia, ya sea que fueran colonizados o subyugados. Y tampoco a las culturas que hayan generado parecidos mecanismos, independientemente del mencionado Occidente.

Es muy probable que el origen de los sistemas políticos y económicos que nacieron en los “países centrales” y en los últimos siglos se expandieronal resto del planeta, habitualmente a sangre y fuego, hunda sus raíces en el Patriarcado. Es muy probable, también, que ésta cultura, ésta manera de concebir la vida y ordenarla de manera autoritaria (y al mismo tiempo banal, vacía) sea el padre y la madre de casi todas las desgracias y la infelicidad humana. Al menos es la hipótesis de esta sección del blog, que será expuesta a lo largo de varios artículos. Si tales suposiciones fueran correctas, deberíamos pensar que este proceso ya lleva entre 5000 y 10000 años.  Acompaña y dirige una parte de la historia humana, pero no toda. Justamente, parte importante de la idiotez consiste en creer que “las cosas siempre fueron así”, como si el humano hubiera nacido ayer y tuviera una sola posibilidad ya determinada, en el marco de una vida sin opciones.

Aquí se invita a leer la sección haciendo uso de la imaginación, un rasgo muy humano también. Es necesario “elevarse” un poco respecto del tiempo histórico que nos ha tocado vivir para comprender más y mejor porqué razón somos como somos ahora. La historia humana es larga y vasta, de manera que no podemos quedarnos clavados en los últimos cientos o miles de años como si antes no hubiera pasado nada. La escritura, hasta donde sabemos, no tiene más de cuatro o cinco mil años. Pero la antropología cultural ha logrado “escavar” y comprender un poco más la diversa historia que tenemos, bastante más. Ésa ventaja será utilizada.

Un punto de partida sólido es asegurar que el devenir de los diversos sistemas de existencia desarrollados a lo largo de la historia humana son, en todos los casos, procesos culturalesno determinados por la biología. Procesos culturales extraordinariamente influidos por las circunstancias del medio ambiente. Siempre que algún sistema de poder intenta perpetuarse defenderá la idea de que somos como somos por razones biológicas: para ésta pobre explicación de la vida y nuestro destino, todo está escrito en los genes y somos absolutamente predeterminados. Hasta la pasión por el fútbol o la Coca-Cola está signada por el ADN, pero especialmente la “necesidad” de aceptar mansamente que “todo está en orden”. Así las cosas están en su lugar, no hay nada que cuestionarse y la libertad y la felicidad son sueños de ilusos, tonterías sostenidas por utopistas ingenuos y estúpidos.

Hay una frase repulsiva a los efectos y de mucho uso por aquí: “Es lo que hay”.

Así que los desarrollos de la Clonación de Idiotas se referirán pura y exclusivamente, al tipo de humano que gestó el patriarcado y sus desarrollos modernos como el capitalismo, ya sea “liberal” o “de estado” y sus profundizaciones  actuales como el  neo-liberalismo. Hay que advertir que antes del capitalismo hubo otros sistemas dentro de la misma civilización, como el mercantil o el feudal, pero las diferencias son irrelevantes a la hora de analizar estilos de vida y consecuencias. En realidad, en ésta civilización, no ha pasado nada trascendente durante los últimos miles de años si vamos a lo profundo de la cuestión: el carácter social medio de los hombres no ha cambiado demasiado, y su remota posibilidad de ser sanos y felices, tampoco.

Está claro que la expansión de esta forma de “vida”, habitualmente lograda por métodos criminales, logró alterar otros estilos de existir (más “humanos”) o coincidió con otros desarrollos patriarcales menos exitosos, a los que aniquiló o integró.

Y también es bueno aclarar, de entrada, que vistas las cosas así, nadie se salva: en mayor o menor medida todos somos idiotas y no hay nadie que pueda tirar la primera piedra de la excepción. Solo podría discutirse, quizás, el rango de idiotez.

Pero especialmente es importante decir que ésta no es una hipótesis nihilista, el objetivo no es demostrar que “está todo podrido y no hay nada que hacer”. Al contrario: ¡está todo por hacer si conservamos el fuego sagrado de la vida y no hemos pasado a la categoría de resignados! El asunto es intentar comprender el por qué somos como somos y actuamos como actuamos. Si logramos un diagnóstico correcto, y aunque esto no sea garantía de nada, estaremos más cerca de algún cambio trascendente en dirección a una existencia más justa y feliz. Porque ¿para qué la vida, sino?

¿De qué idiotez se habla?

Hay dos localizaciones de la idiotez: una es la de la especie, enarbolada y puesta en escena por los sectores dirigentes de la civilización dominante. Otra es la de las concretas sociedades e individuos contenidos en ése proyecto y con alcance, no sólo al interior de las regiones dominantes, sino también a lo largo y ancho del planeta donde haya logrado ser hegemónica.

La auto-denominada Civilización se ha transformado en una fábrica de clonar idiotas. Uno a uno hemos sido diseñados en un tablero invisible, uno a uno hemos sido construidos para cumplir un destino mediocre e inexorable, a veces siniestro. Se nos ha hecho creer desde niños en valores falsos o simplemente inexistentes: la obligatoria sumisión a la “Autoridad”, la inevitable inseguridad del Ser, la negación casi absoluta de Libertad, la Solidaridad como ideal irrealizable, la nostalgia de un Paraíso inexistente, el necesario deber-ser marcado a fuego como ideal obsesivo y la fantástica mentira de la Redención por el Dolor.

Mientras tanto se ha alentado la traición y la mentira. Y se ha vendido supuesta Trascendencia por monedas.

A fuerza de mentir hipócritamente se nos ha convencido de que ésa burda parodia de vida que ofrece el patriarcado (“El Sistema”) es la única posibilidad. Y, aunque no se lo reconozca, toda esta crueldad manejada sin el menor escrúpulo ha desvalorizado la imagen que el hombre tiene de sí mismo. Porque todo esto puede ser así como es y funciona si se reconoce que el hombre es una verdadera e insignificante basura. Solo así las cosas cierran y se vuelven medianamente transparentes.

Supongamos que estamos a bordo de un barco lanzado a gran velocidad por el cauce de un río  que desemboca en una cascada. En su finalsólo hay rocas que harán añicos alaembarcación y sus ocupantes. La tripulación es la especie humana y todas las formas vivientes del planeta Tierra, pero el barco ha devenido en una especie de anti-barca de Noé.

Los conductores del barco dicen que no hay otra conducta ni proyecto posible como no sea seguir el mismo rumbo. Sin embargo, el ríotiene afluentes y remansos en los cuáles perfectamente podría hacerse un alto en la navegación para replantearse el rumbo.

Pero es inútil: los conductores juegan burdas triquiñuelas para seguir en el poder y ganar más privilegios (lo cual parece consolarlos por su infelicidad), mientras los tripulantes y los pasajeros, igualmente infelices, no hacen nada diferente a obedecer órdenes y estar sumisamente sentados, sin oponerse a las indicaciones suicidas de sus autoridades. Se divierten con espejitos de colores generosamente distribuidos por “la superioridad” mientras gimen de hambre, sufrimiento edulcorado o deliran con algún Paraíso. Algunos vomitan en los baños o se niegan a salir del camarote.

En las bodegas están encerrados plantas y animales, ya que su destino ha sido decidido por los “seres superiores de la creación” y sólo están para servir las necesidades humanas. En algunos lugares del barco los tripulantes y pasajeros pueden elegir a sus autoridades cada tres, cuatro o seis años, pero después deben callar y asentir. En otros rincones de la misma embarcación ni siquiera eso: las autoridades se eligen solas a fuerza de golpes y patadas: allí ni siquiera es permitido hablar de “ésas cosas”. Cuando este último sistema se convierte en el primero hay grandes festejos populares suponiendo que la felicidad es dentro de media hora.Ignoran que quienes en realidad detentan el poder van a impedir cualquier modificación importante de las reglas de juego, sea como sea. Por ejemplo: volviendo sin escrúpulos a la peor de las dictaduras, ¡muchas veces en nombre de la Democracia!

Bueno, dirá alguien que observe este panorama desde un lugar donde realmente pueda observarse, ¿pero cuál es la razón por la cual tripulantes y pasajeros no hacen un motín a bordo, tiran a los jefes por la borda, y deciden enderezar el rumbo del barco antes que sea demasiado tarde?

La explicación es sencilla pero terrible: los tripulantes y los pasajeros están mayoritariamente de acuerdo con los jefes. Y éste ha sido el trabajo maestro de la “civilización humana”: clonar idiotas a diestra y siniestra manipulando las emociones humanas, típicas de los mamíferos. Todo lo que siga intentará demostrar cómo las instituciones humanas fundamentales se han acoplado a este proyecto destructivo para la misma especie humana y el resto de los organismos vivos de nuestro hogar: el Planeta Tierra.

Queda un “pequeño” tema por discutir. Si se aceptan la decadencia y degradación de la especie humana en los días que corren -aunque esta historia sea bastante antigua- habrá dos posturas: puede aceptarse que esta degeneración suicida es inherente a la propia naturaleza humana surgiendo desde la profundidad de su biología (y siempre habrá algún neo-darwiniano, genetista o cierto partidario del “instinto de muerte” a mano para demostrarlo) o por el contrario se sostendrá que el origen de tal enfermedad es de índole cultural y hace a una modalidad de desarrollo humano que no es la única posible. Desde aquí se vota por la esperanza. O sea: se sostiene que la situación actual no hunde sus raíces en la biología, lo cual la tornaría inmodificable y determinada, sino en la historia. Y que los procesos culturales son protagónicos para entender el proyecto de humano todavía vigente. Por lo tanto, es difícil pero no imposible cambiar el rumbo de estanavegaciónque nos ha tocado vivir a fin de evitar la profundización de la catástrofe que ya está instalada entre nosotros, nos guste o no.

Bienvenidos a bordo.

Carlos Inza

Anuncios

Autor: medicinaenergeticayotrasyerbas

Revista sobre Salud, medicina energética, psicoterapias, critica social, prevención y profilaxis desde una perspectiva de la orgonomia desarrolla por Wilhelm Reich.

6 pensamientos en “La clonación de idiotas 1

  1. Vuestro artículo ha resonado con dos escritos que tal vez encuentren interesantes; sobre la coerción patriarcal en la niñez: http://pluralidaddelosmundos.blogspot.com/2010/12/potestades-teocratas-gobiernos-asistencialistas.html y sobre la posible interferencia genética de la humanidad: http://pluralidaddelosmundos.blogspot.com/2012/09/ponerogenesis-abducciones-patocracia.html

    Me gusta

    • Hemos visto los enlaces y el primero es muy coherente con la idea básica de “la clonación de idiotas”: la dictadura patriarcal se ha instalado en lo profundo de la emocionalidad humana y le ha dictado con precisión cómo debe ser cada uno de nosotros, qué debe pensar, hacer, sentir y hasta ver y escuchar / la gran tarea es, primero, entender cómo y porqué la clonación ha tenido tanto éxito / la segunda, y más difícil, intentar salir de la Trampa / gracias y esperamos más aportes / cordiales saludos

      Me gusta

  2. Estimado Carlos, el saberse, observarse, interpretarse y reconocerse idiota, es un gran paso dado.
    Será más que interesante poder hurgar en las posibilidades que brinda la inteligencia humana, libre de ataduras ancestrales, y adoptando movimientos matriarcales escondidos deliberadamente.
    Gracias por abrir esta puerta entre la suave pradera, y el escenario descarnado…
    Buena Vida

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s